por María Jimena Bedoya
Se dejó de sospechar que el mundo estaba por entrar en crisis económica cuando el presidente estadounidense, George W. Bush, comenzó a hablar del salvataje de los bancos norteamericanos.
La crisis financiera provocada por lo que muchos llaman ¨Easy credit¨ impulsó al equipo de W. Bush a crear un rescate financiero y así comprar las deudas incobrables de los bancos estadounidenses con dinero del Tesoro Nacional. La propuesta llegó abrazada del rechazo del plan en la Cámara de Representantes. El resultado de la sufragio, con 205 votos a favor y 228 en contra, chocó directamente al mercado extendiendo una fortísima corriente negativa en Wall Street, haciendo caer al índice Dow Jones un 6,32% .
Pensar en este proyecto es reconocer que Estados Unidos experimenta una grave crisis y lo más grave es el enorme contagio en los mercados internacionales ¨Cuando Estados Unidos estornuda, el mundo se resfría¨. Los países que están buscando soluciones para posibles dolores de cabeza económicos son los que están interconectados de alguna forma con EEUU, es decir todo el planeta en este mundo globalizado.
“México no está aislado y esta crisis es muy profunda y compleja” señaló el presidente Grupo Carso, Carlos Slim Helú.
Por otra parte el Primer Ministro chino, Wen Jiabao, declaró que ¨el mercado financiero chino demuestra una gran estabilidad¨, lo cual hace pensar si el orden mundial tendrá un nuevo líder a la cabeza luego de la tormenta económica internacional. En los estudios sobre la creciente economía china los economistas se preguntan cómo es posible que un país que tiene un modelo basado en la exportación y en la importación de alimentos pueda mantenerse al margen de la crisis.
Los países de la UE ya se vieron afectado por su característica de interrelación mundial derivando en descontento social, coste de la vida en ascenso, desempleo es suba y un horizonte productivo fuera de foco.
Respecto a Asía las bolsas cayeron estrepitosamente, más que en el epicentro de la crisis, EEUU. Esto gracias al traslado de capitales financieros hacia Norteamérica.
Por otra parte, la inserción internacional de América Latina a nivel mundial preocupa al flamante productor del sur, Brasil, y a su vez alarma a Argentina por sus lazos con este país. Muchos señalan que América Central y del Sur será el área más afectada por la crisis financiera debido a que se verá una baja en la tasa de crecimiento en razón de la dependencia externa de estos países. Esto provoca un alza en las tasas de desempleo, que en varios países ya se esta haciendo sentir. Los puestos de trabajo más golpeados están conectados con las empresas constructoras debido a la merma en las inversiones inmobiliarias.
Ahora bien, este aluvión de noticias que pretenden frenar el efecto rebote provoca en muchos casos un efecto de agravamiento de la desconfianza. La incertidumbre no genera seguridad entre los ciudadanos, que son los que consumen, depositan dinero en los bancos, invierten, etc.
Los frenéticos impulsos por ver como cayó la bolsa de Brasil o la de Shanghái son cosa de todos los días, incluso entre amas de casa que nada entienden sobre bolsas, acciones, bonos, sistemas monetarios y más. Ni hablar de la gente que invierte en todos los activos que se recomiendas por tv. Cómo estar confiados cuando se especula sobre cuál será la próxima institución que caerá.
¨Entiendo la preocupación y la frustración de los ciudadanos” dijo el jefe de estado Norteamericano buscando quórum de los congresistas para que apoyaran su idea de usar 700.000 millones de dólares para sacar a flote a los bancos. Plan impulsado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson y el presidente de la Fed, Ben Bernanke.
La solución más implementada hasta el momento es la cooperación. Las organizaciones no son más autosuficientes. Los gobiernos o los bancos centrales tienen un papel principal. Pero algunos se preguntan si cualquier gobierno podrá hacerse cargo de salvar empresas. Sólo dos gobiernos tienen la capacidad: los Estados Unidos y China. Los grandes punteros económicos que estuvieron fortaleciendo sus economías en los últimos años de manera histórica.
¨La situación es urgente y las consecuencias empeorarán día a día si no hacemos algo¨ declaró Bush en momentos de tensión.
Ante semejante escenario la presidenta argentina Cristina Kirchner firmó junto al jefe de Gabinete, Sergio Massa y del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el proyecto para suprimir a las AFJP; proyecto que surgió como resultado de una política estructural fiscal del FMI ante la gestión de un préstamo en 1992. Como no podía ser de otra manera España ¨se resfrió¨, y el índice IBEX 35 de Madrid, registró un drástico retroceso superior al 6%.
La tranquilidad de este mundo globalizado se terminó de la mano del descontrolado crecimiento productivo internacional. Seguiremos viendo crisis; eso está asegurado.